martes, 6 de diciembre de 2011

RESPUESTA A LA ELIMINACIÓN DE MI PUBLICACIÓN DEL 5 DE DICIEMBRE

HOLA COMPAÑEROS, quiero contarles una deprimente anécdota con respecto a lo que escribí el día de ayer, referente a la marcha del 6 de diciembre, pues imagínense que mi papá leyó mi comunicado y automáticamente me propinó un cocotazo (osea nudillo del dedo del corazón contra mi triste coronilla), mientras decía -pedazo de estúpido ¿entonces usted a que lado pertenece?- de tal forma me tocó retractarme ante el y ante ustedes, pero eso sí quiero dejar muy clara mi posición frente las marchas, pues si bien es cierto que la gente decide a que institución y movimiento pertenecer (policías, militares, guerrilleros, bandoleros, paramilitares y otra serie de cosillas de estas, también lo es y de manera injusta, cuando a un ser indefenso, inocente y hasta escaso de conciencia, como lo son ciertos campesinos, ciertos indígenas, jóvenes en estado de vulneración y sobretodo niños, bebés; atacados, vieloentados, vendidos, descuartizados y quiero ser aún más concreto, siendo el caso de los toros, a los que aplica toda esta barbarie, incivilización, degradación e "hijueputez", por lo tanto, pienso que si estamos, supuestamente, imbuidos en un estado en derecho y democrático, la exigencia de la liberación debería ser para todos). En consecuencia no estoy de acuerdo con la marcha del 6 de diciembre, siempre y cuando el gobierno y ciertos pelafustanillos sigan limitando (eso sí, con bastante SMAD), nuestras marchas pro-liberación de torturas y secuestros consentidos (toros, caballos, perros, aves, peces y animales de circo, enjaulados todos ellos). Pues para nosotros, injustamente, no hay publicidad y mucho menos medios de comunicación. Además, con un ejemplo semejante, que se puede esperar de muestra pútrida sociedad.